Han pasado más de tres décadas de la muerte del dictador Francisco Franco (muchos, como @sarariosglez, se indignan cuando alguien duda en llamarle o no dictador) y, a su manera, a la manera de la historia en España, sigue ganando la guerra. Sigue ahí, en el Valle de los Caídos, presidiendo el descanso eterno de los que ganaron la guerra, y también de los que la perdieron. De los que machacó en vida y sigue machacando en el inframundo. Tímidamente, una comisión de expertos ha solicitado que sus restos sean sacados de ahí. Solicitado, no exigido. Tememos a que, como le dijo una señora a @pvdorado, “Franco salga de verdad por ahí”.
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